La llamada "ciberpublicidad" abre un campo de nuevas
posibilidades a las empresas, que ofrecen información en Internet, pese a los datos
negativos. Por ello, las agencias especializadas le auguran un crecimiento espectacular,
para los primeros años del próximo milenio.
El sector financiero ha sido el primero de nuestro país en aprovechar
la versatilidad y las nuevas posibilidades de la publicidad en Internet. Un mundo que
crecerá hasta límites insospechados, según las agencias publicitarias especializadas,
como la alemana WYSIWYG. Esta agencia estima que, para el años 2002, el mercado
publicitario digital en Internet crecerá hasta mover 30.000 millones de pesetas.
Pero los datos no parecen reflejar el mismo optimismo que las agencias.
Y es que en los últimos años, el número de internautas que pinchan un faldón
publicitario al verlo ha descendido del doce al siete por ciento. Además, hay que tener
en cuenta que sólo en 4,4% de los usuarios españoles superan la hora diaria de
navegación, según los datos del EGM (Estudio General de Medios).
Pero también se pueden extraer datos favorables para el futuro: hay
800.000 usuarios de Internet; 100.000 de ellos son de pago; más de 500 empresas
conectadas, la mitad con página Web propia; 60 empresas proveedoras; y un crecimiento del
117% de usuarios; según datos del EGM y la CEOE.
El impacto del mensaje.
La caída de la demanda de información publicitaria en la red, no se
debe a la saturación, como en los medios tradicionales, sino a la falta de novedad. El
atractivo inicial que suponía la navegación por Internet fomentaba el paso de los
internautas por cualquier lugar que ofreciera información, pero ese atractivo se va
perdiendo, a medida que crece la difusión del medio. El problema es que se necesita
creatividad, y no largar sin más una Web, con grandes contenidos, algo que se ha venido
haciendo hasta la fecha.
Como revela la empresa MediaLabs "existe la creencia entre
numerosos oferentes de información en Internet, que al presentar un sitio web en la Red,
va a ser encontrado inmediatamente por los buscadores y acto seguido su página va a estar
en los sitios a disposición de los buscadores".
Esta creencia es errónea y al igual que el hecho de encontrar la Web
deseada, no significa que al usuario le atraiga y satisfaga la información que alberga.
Por ello, empresas como Index Internet Marketing ofrecen un servicio de alta de espacios
Web en buscadores, que cada vez más se van especializando por sectores. También hay
agencias de publicidad que se han ido especializando en la publicidad digital, como
WYSIWYG, aportando nuevas técnicas y la creatividad necesarias para impactar al usuario y
hacer efectivo el mensaje publicitario.
Publicidad efectiva.
El auge de esta empresa no sólo se fundamenta en su calidad
profesional, sino en saber aprovechar las características de este mercado: versatilidad
del soporte, personalización de los mensajes, carácter multimedia de los mismos (imagen
y sonido integrados), e interactividad de la información.
Coincidiendo con la expansión de las nuevas tecnologías de
conectividad, como las vía satélite o fibra óptica; el impacto de la televisión
digital y el impulso del comercio electrónico; la publicidad en la WWW desviará parte de
las inversiones publicitarias, que actualmente se realizan en soportes tradicionales. En
1996, la inversión publicitaria mundial fue de 23.000 millones de pesetas, según el
Forrester Research; una pequeña parte de lo que se gasta en España actualmente en medios
tradicionales.
La carrera por el cambio la ha iniciado el sector financiero,
Argentaria, Bankinter, Barclays Bank o Hispamer; son algunos ejemplos del movimiento hacia
este vehículo de comunicación digital, encabezado por WYSIWYG. Pero el secreto no está
en hacer la misma publicidad para un soporte nuevo, sino en aprovechar todas las ventajas
del soporte, para hacer publicidad.
Las campañas de marketing de las empresas no tienen por qué variar su
contenido cuando llegan a Internet, pero tampoco se debe hacer lo mismo, corrigiendo el
peligro de aburrir al usuario, según estima la agencia publicitaria. La idea principal es
que la información debe ofrecer un reclamo al usuario, premiarlos por acceder a la web
corporativa y hacer clic sobre los faldones de publicidad.
Además, los creadores tienen que conocer las posibilidades y las
técnicas a su alcance, así como utilizar la imaginación. Siguiendo esta idea han
aparecido tendencias como la de la publicidad compartida, cosa que se empezó a realizar
en medios tradicionales.
Coste y mantenimiento.
Este tipo de mensajes, no sólo aporta nuevas ideas al concepto
publicitario, sino que ayuda a reducir costes en la producción y mantenimiento de los
mismos, pues estos pueden ser compartidos por las marcas participantes.
Por otra parte, los gastos derivados del soporte digital son ínfimos
en comparación a los medios convencionales.
Un claro ejemplo es el de la compañía Mercator, que ofrecía la
instalación de la web por 10.000 pesetas al año y 4.000 pesetas más por el diseño de
esa página. No obstante, hay que tener en cuenta que es un trabajo creativo e
individualizado, y no se pueden establecer tarifas como si se tratara de productos
físicos ya determinados.
Hay muchas variables que influyen en los costes de este servicio. Para
ello se debe recurrir a empresas del mercado: especialistas en diseño digital o agencias
publicitarias especializadas. Según WYSIWYG, en este negocio operarán cinco tipos de
empresas: agencias especializadas en publicidad y marketing online, empresas
especializadas en auditoría y control de tráfico, agencias de publicidad tradicional con
departamentos de medios, centrales de planificación de medios en Internet y gestores de
publicidad en la red.